Iba a titular esta entrada "Por qué voy a ir a Villarrobledo y no a Benicássim", pero aún me estoy partiendo con la convocatoria que publica hoy cierto medio de comunicación identificado con la derecha monárquica. Eso sí, después explicó por qué voy a ir a Villarrobledo.

En dicho periódico, que inició una cruzada años ha contra Sociedad Alkohólika tras un "magistral" artículo que el "escritor" Alfonso Ussía tituló sutilmente "Hijos de Puta", ahora se publicita a toda hostia el Viñarrock (donde actúan, entre otros, SA), porque se ha venido a Benicássim en lugar de quedarse en un pueblo gobernado por el PSOE.

Pues bien: la convocatoria del Viñarrock luce en las páginas de agenda del citado diario, donde se anuncian, entre otros, grupos como "Suaves" (sin "Los"), o "Mago Öz" (sin "de"). Sin embargo, el más gracioso de los grupos inventados es, sin duda, el que sigue: "Ojos de BRUTO". Con dos cojones.

Pese a tan sugerente cartel, yo iré a Villarrobledo (sin pagar un duro, por cierto, al devolver la organización los dineros de las entradas anticipadas en premio a la "confianza") porque el Viña no era un festival, era un lugar.

Buenos grupos los de Benicássim, sí. Pero si quisiera escuchar buena música compraría entradas para la Ópera y la Orquesta de Viena. El rock, cuando le quitas la caja de plástico, las camisetas de quita y pon y las soflamas vacías y demagógicas, es una actitud.

De eso sabe Loquillo ("Acababa de morir Enrique Urquijo, de Los Secretos, y me fui a emborracharme con Jaime Urrutia, de Gabinete. Me dijo: Loco, si algún día muero, cuida de mi mujer y mis hijos. Eso es rocanrol", dijo en una ocasión). Quizá por eso, o no, Loquillo actuará, de traje, en el Villa-rock-bledo. Y por eso yo estaré allí.

PD: A los amigos, gracias por su comprensión, sus ánimos, y su discreción.